Las personas introvertidas prefieren la reclusión a los baños de multitudes, recargan sus pilas sin la necesidad de compañía de terceros y las reuniones consumen sus energías con rapidez. Como puedes imaginar, en un mundo en el que ya no vale con enviar un currículo y esperar que te llamen, en el que hacer contactos es requisito para encontrar trabajo o hacer clientes, la gente introvertida puede pasar algunos apuros. Por eso, hoy vamos a hablar de las 3 claves del networking para introvertidos.
Explotar el estilo personal
Mucha gente cree que hacer contactos pasa por hacer la pelota o avasallar con carisma. Ambas cosas son planteamientos erróneos, pero también imposibles para quienes ya tienen suficiente con el contacto como para encima estar aparentando. Muchas personas introvertidas saben escuchar, lo que facilita que encuentren relaciones poco obvias entre necesidades y soluciones o sepan leer entre líneas casi por talento nato (pudiendo llegar a ser buenos vendedores o administradores).
Así, lo importante es comprender cómo pueden ayudar al resto, a través de su manera de comunicarse.
Networking en diferido
Una de las claves del networking para introvertidos pasa por comprender que las interacciones sociales pueden drenar sus fuerzas. Muy rápido. Bien porque el proceso les parezca tedioso, porque les sobrevenga algún tipo de ansiedad o no tengan la costumbre de jugar en equipo.
Afortunadamente, existen maneras de generar contactos sin obligarse a las reuniones. Un correo electrónico que menciona a un contacto en común puede servir para romper el hielo. Mantener un guion según el tipo de llamada que atender es útil para concentrar las conversaciones en lo esencial. Incluso escribir para otros en LinkedIn puede ayudar a generar contactos sin necesidad de reuniones.
Previsión
Si el problema está en las reuniones per se, entonces es importante hacerlas lo más placenteras posible. Establecer contactos antes de los eventos, preparar algunos temas para romper el hielo, conocer quién irá (especialmente si la intención es evitar a alguien), plantearse llegar antes para aclimatarse al entorno sin muchas distracciones, o incluso apoyarse en otras personas extrovertidas que sirvan de soporte.
Afortunadamente, incluso si no está en nuestras manos planear con tanta antelación, la regla de oro del networking para introvertidos sigue siendo la misma: solo interesan los contactos relevantes con información relevante. Lo que quizá suene un poco déspota, pero al final es preferible a un descarrilamiento por haber tratado de complacer a demasiados desconocidos.