Existe una serie de mitos sobre la búsqueda de trabajo. Andan sueltos y son muy peligrosos. Si los ve, haga el favor de contactar con su próximo empleador y asegúrese de que no le han seguido. No hay nada peor que un futuro candidato con dichos mitos a la espalda, creyendo que es la persona Elegida.
Mito #1: Que el CV sea altamente creativo/sorprendente/extraordinario
Todos conocemos esos casos en los que alguien se sale con la suya y consigue el trabajo de sus sueños por llegar donde nadie ha llegado antes, que dirían en Star Trek. Sin embargo, para conseguir eso, se necesitan tres cosas: una empresa espectacularmente abierta, una idea realmente rompedora y una suerte que no quepa en el Universo.
Habilidades bien cultivadas, experiencia demostrable, un recorrido trabajado. Esas son la clase de informaciones que llaman la atención y obligan a abrirse al departamento de RRHH más cerril. Todo lo demás son historias de éxito de 1 entre 1 millón.
Mito #2: Saltarse pasos del proceso siempre ayuda
Los departamentos de recursos humanos existen por una razón: ahorrar tiempo y conseguir las opciones más eficientes para aquellos que realmente puedan contratar. Son dos razones tan poderosas que convierten eso de ir directamente a un gerente o un coordinador de una franquicia en una salvajada con tres claros indicios alarmantes: no respetas la jerarquía, desconoces el significado de espacio personal y, habitualmente, te tiñe como persona impaciente que cree que el fin justifica los medios.
Y aunque es cierto que una reunión con un puesto de poder puede abrir puertas, también es verdad que el respeto abre más.
Mito #3: Si no te llaman, llámales
De los mitos sobre la búsqueda de trabajo, este es el más incómodo, probablemente. Antaño quizá era buena idea. La gente disponía de más tiempo, las contrataciones eran más personales y, para muchos, el mundo era un lugar mejor. Hoy en día, la cosa funciona así: en el mismo momento en el que dejas tu CV en una empresa o te pones en contacto, su departamento de recursos humanos será plenamente consciente de que te interesa trabajar con ellos.
Si les interesas, te llamarán. Si les llamas, lo único que estarás haciendo es gastar tu tiempo y el de otros, demostrarás que tienes la ansiedad por las nubes y un aguante ante la adversidad tirando a nulo.
Mito #4: Lo mejor es dejar claros tus objetivos
Tener claros los objetivos es una cosa. Rellenar el CV con “quiero un trabajo que me ayude a desarrollar mi potencial” o “quiero dar lo mejor de mí mismo mientras observo la empresa prosperar”, es otra. Y muy nociva. En primer lugar porque suena extremadamente falso por la cantidad de veces que se han usado estas fórmulas hasta el pasado reciente. En segundo lugar, porque la empresa sabe cuál es tu objetivo primordial: conseguir ese puesto de trabajo.
Mito #5: El diseño importa
A menos que la empresa a la que optas sea puntera en diseño, debas demostrar habilidades multimedia para conseguir un puesto en gestión de contenidos audiovisuales, o tu CV deba ir intrínsecamente ligado a tu profesión, el diseño es de esos detalles que quienes contratan obvian mientras buscan la información importante. Ahora bien, tampoco es como para que presentes tu CV en Comic Sans.
Estos son los mitos sobre la búsqueda de trabajo que hemos visto florecer en reiteradas ocasiones, bien parte de una conversación casual durante una comida, bien como parte de las supuestas buenas prácticas aplicadas a nuestros procesos de selección. ¿Conoces algunos malos consejos para la búsqueda de empleo que mucha gente cree que son buenos?